Archivo de la etiqueta: alumnos

Asiste alcaldesa a la ceremonia de graduación de alumnos en modalidad bachilleres de la UPAV

Un verdadero honor asistir como madrina de generación, a la ceremonia de graduación de las alumnas y alumnos que el día de hoy concluyen sus estudios de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) modalidad Bachillerato.

A cada uno de ellos los felicito y les deseo mucho éxito, que se sigan superando y luchando por sus sueños.

Agradezco la invitación de la Profa. Ariadne Olguín Perea, Directora de la UPAV Santiago Tuxtla y a la Lic. Andrea Guadalupe Costeño Meneses, Secretaria de coordinación de la UPAV de San Andrés Tuxtla, por hacerme parte de este evento.

Alumnos de la escuela mexicana de Muay Thai en San Andrés Tuxtla realizan examen para conseguir nuevos cargos

Berenice Tépach González
San Andrés Tuxtla,Ver

Este fin de semana se llevó a cabo en la ciudad de Catemaco los exámenes para el cambio de grado de los alumnos de la escuela mexicana de Muay Thai de San Andrés Tuxtla, teniendo como sinodales a los Kru Eliel Rivera y Oswaldo Carlos Luna.

El Muay thai es una de las Artes Marciales cada vez más practicadas por los jóvenes en este deporte donde desarrollan sus capacidades físicas mejorando la agilidad mental y al mismo tiempo aprenden valores tan importantes como el compañerismo y el respeto hacia los demás.

De esta manera en la región de Los Tuxtlas se sigue consolidando el proyecto de las artes marciales mixtas , buscando reanudar actividades y tener participación en torneos estatales.

Las evaluaciones que fueron aplicadas este fin de semana estuvieron a cargo del maestro certificado César Edgar Preciado López donde los jóvenes Guillermo Jiménez Melchi, Juan Miguel Zamora Ortega y Uriel Alfredo Polito, consiguieron nuevos grados.

Cabe señalar que debido a la pandemia los jóvenes toman clases personalizadas cada 15 días con el maestro Preciado, con todos los debidos protocolos de seguridad e higiene para continuar preparándose en esta escuela que está avalada desde el 2017 única en la región por la Escuela Mexicana de Muay Thai.

Los alumnos de hoy y los docentes de ayer

Fuente: rutatec.pe | Escrito: Stefanie Delgado

La navaja suiza del siglo XXI es nuestro celular inteligente: integra linterna, despertador, correo, enciclopedia, cámara de video y un sinfín de usos adicionales que mentes brillantes siguen creando y mejorando día a día. Los niños que nacen con un aparato como éste en la mano, no pueden creer que antes estas necesidades eran cubiertas por equipos aparatosos, costosos y en muchos casos difíciles de utilizar. Pensemos en todos los productos que han ido desapareciendo silenciosamente de nuestras vidas: los mapas desplegables de las ciudades, las cabinas telefónicas, los juegos de mesa, las calculadoras.

Nadie duda que la tecnología ha llegado a nuestras vidas para quedarse. Cuando antes en las empresas había un área dedicada a la computación e informática, hoy en día las empresas exitosas incorporan una visión digital en el ADN de su estrategia corporativa. Y podemos observar la misma tendencia en la educación. Tanto en el sector público, como en el privado, se ha invertido mucho en equipar las escuelas con computadoras, tabletas y hasta pizarras digitales. Atrás quedaron las nubes de tiza y los cuadernos manchados de tinta.

La mayoría de los profesores actuales probablemente nunca llevaron un curso sobre “El uso de tecnologías digitales como herramienta pedagógica en el aula”, durante su licenciatura universitaria. Resulta sensato preguntarse entonces en qué medida están capacitados para desarrollar las competencias tecnológicas de sus alumnos – auténticos nativos digitales. La diferencia generacional entre los docentes y los alumnos puede generar también lógicas mentales diferentes. Mientras nuestras madres intercambiaban las recetas de la abuela apuntadas en cuadernos, los cocineros de la nueva generación son autodidactas entrenados por YouTube.

Pero ¿qué caracteriza realmente a un nativo digital? ¿Son nativos digitales los jóvenes que usan Whatsapp, tienen una cuenta en Instagram, piden UberEats y escuchan música en Spotify? Poder usar estas aplicaciones definitivamente trae muchos beneficios como usuarios y sobretodo consumidores. Las empresas han identificado el mundo digital como un gran canal de ventas y trabajan arduamente en hacer estos aplicativos sencillos y fáciles de usar. Estamos todos de acuerdo en que la finalidad de la educación escolar no incluye necesariamente el uso de estos aplicativos. ¿Qué pueden aprender entonces, los alumnos de hoy, de los docentes de ayer?

La tecnología trae beneficios muy claros a la educación: democratiza el acceso a conocimiento y aprendizaje, permite que la enseñanza sea más personalizada y esté centrada en las necesidades de cada alumno, favorece el aprendizaje en cualquier momento y lugar, habilita entornos que facilitan la experimentación, abre canales de comunicación con personas del mundo entero (literalmente), para nombrar solamente algunos.

Pero a pesar de estas nuevas formas de aprendizaje, la necesidad de desarrollar ciertas competencias académicas no ha variado. ¿De qué le sirve a un alumno la existencia de Coursera, Khan Academy y MOOCs si no ha desarrollado en la escuela el placer de ampliar sus conocimientos? Y en caso sienta esa inquietud, ¿cómo va a poder elegir qué curso llevar si no aprendió a gestionar el desarrollo de su aprendizaje de manera autónoma? ¿Cómo podrá evaluar qué fuente de aprendizaje es fiable, si no tiene la capacidad crítica y analítica? Si nuestros alumnos no han desarrollado ciertos valores en casa y en la escuela, ¿quién impedirá que plagien contenidos que encuentran en la web y los presenten como sus trabajos? Si no tienen la capacidad de sintetizar y priorizar información, ¿cómo podemos esperar que no se ahoguen en el tsunami de datos que los espera en la web? Si no saben llevar una argumentación con una lógica clara en clase, ¿por qué creemos que podrán hacerlo en un foro online?

Hay ciertas capacidades ligadas a lo que comúnmente denominamos “criterio”, que no pierden vigencia. La tecnología en la educación nos abre un mundo infinito de posibilidades, que pierden valor si no enseñamos a nuestros alumnos cómo gestionar estas herramientas. Los docentes del ayer que tienen las habilidades de desarrollar el sentido crítico y analítico de sus alumnos, han ganado la parte más complicada de la batalla. Por eso: no descartemos a nuestros docentes de ayer simplemente por no saber usar Snapchat. Un buen docente con pizarra y tiza sigue siendo un buen docente con tablet en mano, aunque recién esté aprendiendo a usarla.