¿Qué es el fipronil? 

Fuente: el mundo | Cristina G. Lucio

19 países, principalmente en Europa, se han visto envueltos en el escándalo de los huevos contaminados por fipronil, un insecticida cuyo uso está prohibido en la cadena alimentaria. España no está entre las naciones donde se han comercializado estos huevos, según aseguró la semana pasada la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), si bien el Departamento de Salud del Gobierno Vasco acaba de inmovilizar una partida de 20.000 unidades de huevo líquido contaminado con el producto en una empresa de Vizcaya antes de que llegasen a la producción para el consumo. Pero, ¿qué es el fipronil?, ¿supone un riesgo para la salud?, ¿cómo ha llegado a los supermercados?


¿Qué es el fipronil?

El fipronil es un insecticida autorizado, entre otras cosas, para actuar contra ácaros, pulgas, garrapatas y otros insectos en mascotas. Está expresamente prohibido su uso en animales destinados a la cadena alimentaria, como las gallinas y los pollos ya que está clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como «moderadamente tóxico» para los humanos.

¿Su consumo es peligroso para la salud?

Estudios en animales han mostrado que, en grandes cantidades, el fipronil puede generar daños en los riñones, el hígado o el tiroides. Sin embargo, desde que se desató el escándalo, varios expertos en seguridad alimentaria han aclarado que, con la cantidad presente en los huevos detectados, para que el producto suponga un riesgo para la salud sería necesaria una ingesta elevada y prolongada del mismo. «Este tipo de productos no generan una intoxicación aguda», apunta Miguel Ángel Lurueña, especialista en Tecnología de los Alimentos. «Un adulto tendría que tomar decenas de huevos al día durante mucho tiempo para que se presentasen síntomas», añade el experto, que recuerda que el fipronil no se ha administrado directamente a los huevos, sino que se ha rociado sobre las gallinas para eliminar los ácaros. El producto tiene la capacidad para acumularse en el tejido adiposo, en la grasa, por lo que los restos de esta fumigación pueden llegar a la yema de los huevos, aclara.

¿Por qué, entonces, está prohibida su presencia en la cadena alimentaria?

Debido a los graves episodios de intoxicación por plaguicidas que se produjeron en el continente hace décadas, la regulación en este sentido es «extremadamente estricta en Europa», explica Ana Ferrer, especialista en Toxicología Clínica del Hospital Universitario de Zaragoza. La normativa es tan garantista, señala, que los límites de insecticidas que se fijan como máximos están muy lejos de suponer un peligro real. «Que se haya transgredido la regulación no quiere decir que se haya producido una amenaza para la salud humana», subraya.

¿Qué dice la normativa?

La regulación con respecto a los pesticidas establece que el residuo máximo de fipronil que puede detectarse en huevos es 0,003 mg/Kg. Se han detectado hasta 0,92 mg/Kg de fipronil en alguna de las muestras analizadas en Holanda, pero Ana Ferrer señala que,en investigaciones en ratas, la dosis letal a partir de la que morían al menos la mitad de los animales analizados se fijó una cifra muy superior: 97 mg/Kg. «En humanos la dosis letal no está descrita porque apenas se han dado casos de intoxicaciones con excepción de gestos suicidas» en los que el insecticida se consumió directamente.

¿Hay un mayor riesgo para embarazadas?

No se han descrito mayores efectos adversos del fipronil sobre las mujeres gestantes. Según la Agencia Holandesa de Seguridad Alimentaria, en los pocos casos en los que se ha notificado una intoxicación (por sobredosis deliberada) de fipronil, los síntomas han provocado «náuseas, vómitos, dolor abdominal, mareos y crisis epilépticas».

¿Cómo llegó el fipronil al supermercado?

Las primeras investigaciones indican que fue la empresa holandesa Chick Friends, especializada en desinfección de granjas, la que empleó este insecticida prohibido. Parece que el producto, importado a través de la compañía belga Poultry Vision, se mezcló con otras sustancias que sí están permitidas como plaguicidas en estos casos. La Comisión Europea ha encargado una investigación para averiguar por qué las autoridades belgas, que han acusado a las holandesas de falta de cooperación, no informaron adecuadamente de la detección de los primeros casos.

¿Elimina la sustancia la cocción de los huevos?

No, ningún método de cocinado elimina la sustancia presente en los huevos.

¿La carne de pollo también podría estar afectada?

Lurueña señala que el producto se deposita en el tejido adiposo de los animales. Sin embargo, la gran mayoría de la carne de pollo que se consume no procede de gallinas que se destinaron previamente a la producción de huevos, sino que procede de animales engordados para producir carne. De cualquier forma, las autoridades holandesas y belgas han parado la producción de las granjas en las que se ha detectado la contaminación y han suspendido la distribución de todos sus productos.