Abiertas ventanillas para pago de servicios ambientales en los Tuxtlas

Luis Manuel Toto Pólito

Catemaco.- El pago de servicios ambientales 2018 busca que usuarios del suelo adopten prácticas de uso, que garanticen actividades como la plantación de árboles con fines de secuestro de carbono, y con esto seguir dando un respiro a zonas como la de los Tuxtlas en el sur de Veracruz.

Para que esto se realice, la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) mediante sus delegados han anunciado que las ventanillas para ingresar solicitudes se encuentran abiertas.

Demetrio Cruz Fonseca, encargado de la dependencia asentada en Catemaco, señaló que este instrumento económico diseñado para dar incentivos a los usuarios del suelo tiene como meta este año conservar 5 mil hectáreas.

Añadió que actualmente el pago de servicios ambientales es de 550 pesos por hectárea, y se ocupan ejidos o comunidades donde existan por lo menos 200 hectáreas de superficie, y si son pequeñas propiedades deberán tener como mínimo 100 hectáreas.

Cruz Fonseca indicó que las zonas reforestadas en esta parte de Veracruz pertenecen a áreas elegibles como Acayucan y Soteapan, y la zona de los Tuxtlas en cien por ciento electivo.

De esta manera buscan que se dé continuidad a la reforestación y/o conservación de zonas plantadas, ofreciendo un servicio ecológico que beneficia a la sociedad como un todo.

Para apoyar las selvas que hay en zonas altas para su conservación, el encargado invitó a los interesados acudir a las oficinas en Catemaco, en calle Francisco I. Madero número 72, teléfono 94 3 23 17, de lunes a viernes con horario de atención 9 de la mañana a 6 de la tarde, la ventanilla se cerrará hasta el día 29 de este mes de enero.

¿Te imaginas que tu próximo móvil fuera transparente?

Fuente: Internet tuexperto La saga de películas de James Bond siempre ha mantenido una ventana al futuro a través de los gadgets imposibles de los que hacía gala el agente británico en sus historias. Desde un jetpack hasta un BMW por control remoto y un Aston Martin invisible. Todos nos reíamos entonces, pero, como hemos […]